Recuerdos, sueños, pensamientos

Algunos fragmentos de Recuerdos, sueños, pensamientos, de Carl Gustav Jung, 1957, tomados por Alejandro Bica.

"La vida me ha parecido siempre como una planta que vive de su rizoma. Su vida propia no es perceptible, se esconde en el rizoma. Lo que es visible sobre la tierra dura sólo un verano. Luego se marchita. Es un fenómeno efímero. Si se medita el infinito devenir y perecer de la vida y de las culturas se recibe la impresión de la nada absoluta; pero yo no he perdido nunca el sentimiento de algo que vive y permanece bajo el eterno cambio. Lo que se ve es la flor, y ésta perece. El rizoma permanece."

"A pesar de que somos hombres de nuestra propia vida personal somos también, por otra parte, en gran medida, representantes, víctimas y promotores de un espíritu colectivo, cuya vida equivale a siglos. Podemos ciertamente imaginar una vida a la medida de nuestros propios deseos y no descubrir nunca que fuimos en suma comparsas del teatro del mundo. Pero existen hechos que ciertamente ignoramos, pero que influyen en nuestra vida y ello tanto más cuanto más ignorados son."

"Mi padre nunca se ocupó en realidad del simbolismo triacomórfico de Cristo, pero, en cambio, experimentó, literalmente hasta su muerte, los sufrimientos mostrados y previstos por Cristo, sin llegar a ser claramente consciente de la imitatio Christi. Consideraba sus sufrimientos como un asunto privado que se consultaba con el médico, y no como sufrimientos del cristiano en general."

"Cuando trabajaba en el cuadro genealógico comprendí claramente la curiosa vinculación del destino que me une a los antepasados. Tengo la viva impresión de que estoy bajo la influencia de cosas o interrogantes que quedaron sin respuesta para mis padres y abuelos. Muchas veces me pareció que en una familia existía un karma impersonal que se trasmitía de padres a hijos. Me lo pareció siempre, como si hubiera de dar respuesta a cuestiones que se les plantearon a mis antepasados, sin que ellos pudieran responderlas, o como si debiera terminar o proseguir cosas que el pasado dejó inconclusas. A este respecto es muy difícil saber si estas cuestiones tienen un carácter más personal o más general (más colectivo). A mi me parece que se trata de lo segundo. Un problema colectivo aparece siempre -mientras no se le reconoce como tal- como un problema personal y despierta en un caso dado la ilusión de que en el terreno de la psique personal algo no está en regla. De hecho, la esfera personal se halla alterada, pero no necesariamente en lo fundamental, sino mucho más secundariamente a consecuencia de una transformación insoportable de la atmósfera social. Por lo tanto, la causa del desarreglo debe buscarse en tal caso no en el ámbito personal, sino más bien en la situación colectiva. Esta circunstancia la ha tenido muy poco en cuenta la psicoterapia hasta nuestros días."
 
"El supremo sentido del ser no puede consistir para mí sino en que es y no en que no es o deja de ser."

"No podemos imaginarnos en absoluto otro mundo en circunstancias totalmente distintas, ya que vivimos en un mundo determinado a través del cual nuestro espíritu y nuestras condiciones psíquicas son conformadas y configuradas."

"Hay muchos hombres que en el instante de su muerte no sólo se quedan por debajo de sus propias posibilidades, sino principalmente detrás de lo que ha sido comprendido por otros hombres de su época."
"Es la razón de ser de mi existencia el que la vida me plantee una cuestión. O a la inversa: yo mismo soy una cuestión que va dirigida al mundo, y debo aportar mi respuesta o de lo contrario me encuentro meramente referido a la respuesta del mundo."