Fidelidad al espíritu

Pasaje de "El entierro del alma en la civilización tecnológica", Wolfgang Giegerich.



"Lo que hace del alumno un alumno es que no se atreve a decir nada que no esté en los libros, no se aventura más allá de las enseñanzas literalmente entendidas de su maestro, al cual considera como una autoridad inalcanzable por encima suyo. En cambio la mente madura y ya desarrollada, por contraste, abandona precisamente por detrás la repetición literal de su maestro, pero a cambio ha asumido como su propia tarea el espíritu viviente del interés real que se ocultaba detrás del material enseñado explícitamente, expresa este interés a su propia manera e independientemente lo desarrolla aún más. La mente madura ya no mira hacia arriba a la enseñanza de su maestro, ya no la tiene afuera y por encima de él, el interés que la originó vive y se expande en él y le empuja hacia adelante, con frecuencia incluso teniendo que contradecir a su maestro, de tal manera sin embargo, que al contradecirlo precisamente permanece fiel al maestro en el sentido más profundo."